
Los tabúes son un pegamento social que hace la vida habitable donde quiera que vayamos.
Inventamos los razonamientos que, con el tiempo, se unen para crear el tejido social de normas, permisos y prohibiciones. Cortar la línea en TSA o robar a su vecino está mal, lo que hace un buen statu quo.
Mientras muchos tabúes mantienen el mundo girando, hay muchos oxidados que están retrasando su evolución. Y aunque estamos forzados a pararnos ante el borde del tabú, hay otros que lo han superado.






