
Ay, compasión…. Ay, es lo único que siento yo por ti. Ay, compasión… Por lo mucho que tu tienes que fingir Aunque yo sé, que tu me sigues a mi queriendo igual que ayer Y es tu noche de tristeza y soledad pensar en mi.
Se que sufrirás… Y en cuanto tu recuerdes esta inmensa pasión. Cuando al comprender, que por cobarde renunciaste a este amor. Ay, compasión… Y es lo único que siento yo por ti. Ay, pues quien ha de vivir sin un amor, se merece compasión.
Compasión. Bambino.
Del lat. tardío compassio, -ōnis.
1. f. Sentimiento de pena, de ternura y de identificación ante los males de alguien.
Compasión. RAE
“El principio de la compasión permanece en el corazón de todas las tradiciones religiosas, éticas y espirituales, y siempre nos pide tratar a los otros como nos gustaría ser tratados. La compasión nos impulsa a trabajar sin cansancio para aliviar el sufrimiento de nuestros semejantes; nos motiva a dejar de lado el egoísmo y aprender y compartir y nos pide honrar la inviolable santidad de cada ser humano, tratando a todos, sin excepción, con absoluta justicia, equidad y respeto”.
Carta de la Compasión.
“Ser compasivo incrementa la longevidad y disminuye el estrés”.
James Doty. Neurocirujano, fundador y director del Center for Compassion and Altruism Research and Education
“Compassion is not a signal of weakness” Dalai Lama

Lo que más me gusta de la palabra compasión es la cantidad de posibilidades que ofrece: sola y desdoblada; un hecho que la convierte en algo realmente extraordinario. Además de escribir y ayudar a hablar en público a quienes se atreven a cambiar sufrimiento por gratitud, me dedico a jugar con las palabras y a inventarme nuevos términos que me lleven a lugares en los que no hay sentado sillón alguno de la RAE (todavía). Esos espacios vírgenes dan siempre mucho ju(e)go y me alicatan el córtex con nuevos significado, que revelan nuevos campos semánticos, que me llevan a espacios mentales por estrenar, que me abocan a pensamientos diferentes, a ideas diferentes, a relatos diferentes, y a libertades creativas diferentes, en definitiva. Es lo que me ha pasado con la palabra compasión desde que me la propuso Xavi Barrachina como tema: me ha llevado de visita por recovecos de la realidad altamente estimulantes. Sé que voy a disfrutar muchísimo transitando de compasión a con-pasión durante el próximo encuentro de CREATIVEMORNINGS en Valencia. Me hará muy feliz poder compartir toda mi experiencia profesional y explicar cómo he incorporado la compasión y la con-pasión a mi marca personal y de qué manera impregno con ellas cada acción que llevo a cabo en mi trabajo. Y cuanto me gusta el resultado.
©Fani Grande | www.fanigrande.es