


ALEGRÍA, LUZ Y COLOR
Faltan pocos minutos para las 8 de la mañana, y esperamos a que Diana María Navas, la speaker de esta ocasión, se conecte. Ella será la encargada de hablarnos sobre Spectrum, el tema de este mes para Creative Mornings, y también acerca de sus procesos creativos.
Luego de que aparece en línea, conversamos un rato con ella para coordinar detalles de su charla, como la rifa de una de sus obras. Nos cuenta que no durmió casi nada, debido a una mezcla de nervios y emoción, por la charla que está a punto de dar.
Considera cualquier fruta como su comida favorita; un lugar especial para ella es Vancouver, Canadá, porque allá nacieron Luna y Elena, sus sobrinas y personas favoritas en el mundo, y su libro favorito es A Return To Love, que ha leído varias veces —dice que se lo quiere aprender de memoria—, porque cada una de sus frases la inspira a ser una mejor mujer.

Cuando la mayoría de los asistentes están conectados, Navas inicia la charla. Nos cuenta que el título que le dio es: “Lo que crees, creas”, una frase que alguna vez alguien le dijo. También nos dice que su presentación va a girar alrededor de los dos proyectos más grandes de su vida: La Vida Alegre y Crush of Light.
Influenciada por su padre, escogió la fotografía a muy temprana edad, pues era, y aún lo es, el hobby preferido de él. Recuerda que les tomaba fotos a ella y a su hermano, y a los viajes que hacían.
Sus abuelos paternos vivían en San Andrés, y para ella ir de vacaciones a un lugar con mar, y tener a su disposición una juguetería, el negocio que ellos tenían en la isla, era como un paraíso.
Por el lado materno, Cristina, su abuela, siempre fue una inspiración estética, pues se vestía con colores pastel —“también hacia pasteles deliciosos”, anota Navas—, y la inspiró mucho en el color. Su mamá también era igual que su abuela. “Es algo que pasó de generación en generación”, concluye.

Como fotógrafa de matrimonios, Navas dedicó ocho años de trabajo a La Vida Alegre, un proyecto dedicado a las familias, y cuenta, con orgullo en su voz, que siempre fue una de las más recomendadas en ese medio. Crush of Light, en cambio, es un homenaje a la naturaleza, pero ambos proyectos llevan su esencia: Color y Alegría.

Herramientas de creación
Parece que cada artista lleva consigo un código de trabajo inviolable, y el de Navas consiste en tres herramientas o principios:
El poder de la Palabra: Considera que el nombre de un proyecto es importante, porque la palabra tiene poder y es energía. “Un nombre es como un mantra que nos puede cambiar la vida”, nos dice. Cuando llegaba a los matrimonios la gente siempre le decía: “La Vida Alegre”. Eso hizo que se diera cuenta que no podía comportarse de una manera que no fuera acorde con ese nombre.
Sabía que la responsabilidad de los recuerdos recaía solo sobre ella, pero cada evento se lo tomaba a la ligera para poder disfrutar del día y su trabajo. Así fue como el nombre se convirtió en un concepto fundamental en su vida.
Con Crush of Light, al ser consciente del poder que un nombre le puede dar a un proyecto, sintió una gran necesidad de utilizar la palabra Light, por más obvia o lugar común que fuera en su ámbito de trabajo.

Siente que el nombre ha sido un buen augurio para su marca, al estar alineado con el producto o servicio que ofrece, y reconoce la importancia de que tenga coherencia y honestidad, es decir, que represente valores que necesita el mundo.
La vida es un juego no una lucha: Navas opina que al tomarnos todo tan en serio, se nos olvidan los placeres de la vida, y que cuando uno se libera de tanto “deber ser”, la creatividad fluye de una mejor forma.
Con La Vida Alegre, por ejemplo, en cada evento se comportaba como una invitada más, “yo soy parte de esta familia”, pensaba, y se metía en el papel. Eso hacía que no lo tomara como un trabajo, y se moría de amor por las familias. El poder compartir con completos extraños, los momentos más felices de sus vidas, le parecía un regalo único de la vida.
“Esto es un disfraz y estamos acá para gozárnosla”
—Diana María Navas—
Esa espontaneidad le sirvió como inspiración para la creación de Crush Of Light, un lugar atemporal, sin reglas, en donde puede hacer lo que quiera, al tiempo que concentrarse en ella.
Espíritu infantil: Navas muere por los niños, su forma de ser, y considera que ese es un aspecto importante en su trabajo. “Los niños son: curiosos, honestos, fantasiosos, abiertos a lo desconocido, despreocupados, actúan desde el corazón; son divertidos, inocentes, alegres y los mejores maestros”, nos dice.

Por eso cree que mantener ese espíritu infantil de adultos, permite llevar la vida con mayor levedad.
Por otro lado, siente que la forma en que maneja el color en sus fotografías tiene un espíritu muy infantil. “La naturaleza, los niños y los animales son lo más puro de la vida. Por eso es importante que a los niños les encanten mis fotos”, dice. También le apasionan esos espacios en los que niños y adultos se encuentran a un mismo nivel.
Con estas tres herramientas, busca paisajes que mantengan cierto realismo, una intersección de este mundo y uno invisible.

“No se trata solo de una estética, sino que es un trabajo terco
que consiste en hacer solo lo que me salga del corazón”
—Diana María Navas—
CreativeMornings/Bogotá le quiere dar las gracias a todas las personas y empresas que hicieron posible esta charla: A Paleta Digital y Time Machine pictures, nuestros grandes aliados para el material impreso y la producción audiovisual, y a cada uno de los asistentes a la charla y miembros de nuestra comunidad, por apoyar siempre nuestros eventos. Esperen pronto, en nuestras redes sociales, los detalles de nuestra próxima charla.
Escrito por: Juan Manuel Rodríguez.