
¿Quién soy? Estas primeras líneas son para presentarme. Podría decir, escuetamente, que soy Ingeniero Industrial, sin embargo, creo que la identidad va más allá de una carrera, un puesto de trabajo e incluso un nombre; así que de mí le puedo decir que soy alguien a quien le apasiona leer y escribir, y que quiere entender como el ser humano puede tener una mejor calidad de vida a través de la creatividad.
Dicen que es mejor escribir sobre lo que se sabe, pero tal vez si nos ceñimos solamente a ese criterio; el género de ciencia ficción sería muy complicado de abordar. Cuando me encuentro frente a una palabra o concepto sobre el cual sé poco, me gusta jugar con el mismo en la cabeza, saborearlo mentalmente para ver si tiene algo por decirme o si me induce a pensar en algo.
Esto no quiere decir que tenga algún tipo de poder gramatical paranormal, y casi siempre lo primero que me ocurre, es la asociación de la palabra con alguna otra que tenga ya atesorada en la memoria.
Cada vez que leo la palabra Minimal, casi instantáneamente la otra que irrumpe para hacer presencia es “Manimal”; aquella serie de televisión donde un hombre tenía la facultad de convertirse en cualquier clase de animal.

Minimal no tiene nada que ver con hombres transformándose en animales, pero a la larga si implica un cambio en nuestra estructura de pensamiento. El minimalismo se caracteriza por una extrema sencillez de la forma, que tiende hacia una propuesta conceptual. No sobra decir que en el arte minimal, existe un gran abismo que separa la sencillez de la simpleza.
En tiempos donde el consumo marca la parada en nuestras vidas y todavía, muchas veces, consideramos que lo mucho o grandeza de algo es sinónimo de buena calidad; sería bueno preguntarnos ¿De qué manera podemos presentarle al mundo lo que sea que hagamos, independiente de cuál sea nuestra carrera o profesión, de una manera minimalista? Hace poco leí la frase «Less is the new more»; creo que estamos en un momento en el tiempo, donde debemos hacer caso a la misma y, aunque suene contradictorio, inclinar más hacia el menos la balanza.

Espero, estimado lector, haberle sembrado algo de inquietud sobre el Minimal. No queriendo hacer un tratado y apoyándome sobre las ideas previamente expuestas, no trabajo más el tema. Estoy seguro que, Nicolás París, el «speaker» de este mes tiene mucho más por decirnos, tal vez, acerca de cómo lograr una transformación (ser Manimal) para convertirnos en seres Minimal.
Agradecemos a LCI Bogotá por apoyar constantemente las sesiones de CreativeMornings, a la Bolera Saloon por brindarnos nuevamente su espacio, y en esta ocasión a Comapan quien patrocinará el desayuno de esta charla. Es bueno saber que aun existen instituciones que apoyan un intercambio libre de ideas y permiten esa conexión y networking entre las personas que es tan necesario en la vida.
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Juan Manuel Rodríguez B.