
LA HERENCIA DE CAROLINA AMAYA
Es sábado. Me despierto a eso de las 9 de la mañana, y me pregunto ¿qué es lo que voy a escribir acerca de la charla que dio Carolina Amaya sobre «Heritage» (Herencia)», para la decimoctava versión del capítulo de Creative Mornings/Bogotá?
De acuerdo a algunas de sus palabras, trato de recordar si soñé algo, pero nada; sueño muy poco y cuando lo hago mi subconsciente parece ingerir alguna sustancia alucinógena dando pie a sueños repletos de imágenes surreales y confusas, sin ningún tipo de edición o hilo conductor.
Aun acostado, cierro los ojos ocasionalmente, esperando a que un sueño repentino me atrape, mientras me auto-planteo otra pregunta ¿Qué o quién me ha dejado un gran legado/herencia?
Le doy vuelta a la pregunta unos segundos, y me respondo mentalmente: «Las letras». Creo que eso es la más sincera herencia que me ha dejado el mundo; cuanta novela, libro, ensayo, columna, noticia con la que me he cruzado, y de las cuales he podido sacar algo positivo.
¡Pero basta! No quiero hablar más sobre mí, sino acerca de la charla que nos dio Carolina Amaya; una mujer que más allá de su belleza física, desprende una muy buena energía.
Para esto me basaré en los apuntes que tomé en mi libreta, que en algún momento perdieron cualquier tipo de orden que les quise imprimir. Esto no importa, a veces del caos también podemos recoger cosecha; así que el siguiente será el mapa de navegación para este escrito:

El «nametag» que los organizadores de Creative Mornings/Bogotá nos dieron en esta ocasión decía «Yo vengo de…». La frase o pregunta implica cosas muy obvias, como el de una mujer que decía “yo vengo de una noche loca”. La observé y se veía de una sola pieza, ¿Cuál será su significado de noche loca?; o el de un hombre que no se complicó y escribió «Yo vengo de mí casa»; pero realmente ¿Hasta qué punto nuestra identidad se define de acuerdo al lugar del cual venimos? Y para la explicación que dio Carolina en su charla, en parte alcanza a aplicar el conocido refrán «Aunque la mona se vista de seda mona se queda».
Considero que la presentación de Carolina también fue un sincero y sentido homenaje a su ya fallecido mentor Armando Villegas, quien, según ella, le infundió siempre las siguientes palabras: «Carola, para valorar tus obras debes valorar tus raíces».

El Maestro Villegas le dio todo un significado conceptual a la bandera de Colombia, con las tres franjas de colores primarios. La franja roja, con unos reptiles primarios, equivale a la evolución de la mentalidad de los mismos. La azul corresponde a una transición, donde dichos reptiles intentan subir a otro estado. Por último esa evolución se refleja en las aves ubicadas en la franja amarilla, con el colibrí como símbolo de libertad absoluta. Por tal razón estos colores siempre están presentes en todas las obras de Carolina.
Su apuesta artística pretende mostrar cómo los colombianos debemos sentirnos orgullosos de lo que somos y de dónde venimos; sin dejar de ver lo que está ocurriendo en el exterior, pero siempre teniendo presente que la respuesta se encuentra en nuestra patria. Carolina afirma que esto nos lleva a: «Crear identidad, aceptando lo que somos para saber a dónde vamos».
También mencionó que «debemos reconocernos como lo hace el caracol», animal que rectifica sus pasos para poder seguir avanzando. La artista relacionó esta idea con una frase del pintor Joaquín Torres García (otra de sus grandes influencias) «para saber pintar debemos aprender a ubicarnos en la grilla».
Carolina también agregó que no podemos evitar reconocer la violencia dentro de la que se encuentra enmarcada nuestra cultura. Una vez reconozcamos la realidad, de dónde venimos y todas las variables que definen nuestro entorno, nuestro proceso creativo será mucho más sincero, pues «la cultura se puede integrar sin miedo». De igual manera hizo énfasis en que «de nosotros depende cambiar la realidad».

Otro punto muy importante que dejó claro, fue la importancia de los sueños en toda su obra y diario vivir; si nos fijamos bien, estos dos últimos aspectos llegan a ser lo mismo, pues se alimentan constantemente el uno del otro.
Un proyecto en el que dedica gran parte de su tiempo, es la elaboración de un libro, donde a través de más de 500 escritos, narra sus sueños y la relación de estos con sus cuadros.
Tras finalizar la charla, llegó la sección de preguntas, las cuales Carolina respondió de forma despreocupada; incluso la de un asistente quien a través de una crítica constructiva, antagonizó uno de sus puntos de vista. Qué bueno que espacios como Creative Mornings/Bogotá, fomenten una libre discusión, donde a todos se nos permite expresar lo que sentimos y pensamos.


Los asistentes no paraban de preguntar, lo que evidenció la conexión que logró Carolina con el auditorio, el cual se encontraba completamente lleno, incluso con personas sentadas en el piso.
Agradecemos nuevamente a LCI Bogotá, por el acompañamiento incondicional desde la creación del capítulo en Bogotá, a SocialColectivo por impulsar continuamente esta iniciativa y a Artesanos por brindar un desayuno muy rico, para más de 100 asistentes.



Esperamos que nos puedan acompañar para la charla programada para Agosto 15, enmarcada en el tema global el cual será «Failure», y que estará a cargo de Camilo Fidel López y Alejandro Cárdenas, fundadores de Vértigo Graffiti.


Juan Manuel Rodríguez B.
Jma.rodríguez@gmail.com
Fotos por Beto Durán de Tool Kit