
«SI NO SOY YO QUIÉN, SI NO ES AHORA CUÁNDO?»
Volteó mí cabeza hacia la izquierda, y veo unos bultos de naranjas resplandecientes, sus etiquetas de precio se mecen al vaivén del viento. La imagen hace que una sed instantánea me agarre, e imagino la oportunidad de tomarme un vaso lleno de jugo de naranja con un par de hielos. Como hace sol, refuerzo mi fantasía con una playa. Subo la mirada y la calle adoquinada, más los pitos de los carros me traen de vuelta a la realidad.
Abren la puerta. Los colaboradores del evento comienzan a realizar el registro de los asistentes. Nos entregan el «icebreakertag», que en esta ocasión tenía como pregunta «¿Para qué trabajas?». Un hombre de barba y chaqueta de cuero negra, que estaba a mí lado, apenas le entregaron el papelito dijo: «¡Huy! Esta pregunta está difícil». Para darle la razón, metí la cucharada con un comentario que afirmó su idea, de paso también le pregunté «¿Qué va a poner a ver si me ayuda a que se me ocurra algo?» Me respondió «Para ser feliz, aunque suene idílico», una buena respuesta y uno de los aspectos más importantes de cualquier trabajo, si no es el único. Finalmente decido escribir «Para complementar mi identidad».
Después del registro, sin ánimo de ofender a nadie, nos subieron en un ascensor, que catalogué, de ganado, al que le caben más de 15 personas.
Ya en el piso de la charla, cada asistente debía tomar, de un tablero, un papelito con un número para participar en una rifa. El azar siempre será una variable importante para cualquier tipo de oportunidad, en este caso ganarse el libro «Lo entendimos todo mal» de Susana y Elvira. Tomé el número 152, pero la suerte no me acompaño en esta ocasión.
Continué mi camino, creí haber sido uno de los primeros en ingresar a La Bolera Saloon, pero varias filas de sofás ya se encontraban ocupadas.

En los instantes previos al inicio de la charla, aproveché para preguntarle a un par de amigas sobre su respuesta en el «icebreakertag». Una de ellas escribió: «Para alcanzar metas», la otra «Para vivir»; le pedí que por favor me explicara un poco más a qué hacía referencia y me dijo: «Pues sí, para tener plata y poder pagar las cuentas.» Una postura totalmente valida, pero que a mí me genera muchas preguntas en vez de darme respuestas, en fin…
Después de esperar unos minutos, las creadoras de la serie web y blog de «Susana y Elvira», María Fernanda Moreno y Marcela Peláez, dos mujeres inteligentes, corrientes, buena onda, pero ante todo sencillas, concepto que como ya lo he dicho, dista mucho de la simpleza, iniciaron la charla sobre «Chance».
Quedó claro que como escritoras, ellas podrían hablar sin parar, pues se nota que tienen ideas de sobra. Para la charla se concentraron básicamente en contar la historia de su proyecto, cómo inició y cómo este, sin ningún tipo de planeación a fondo (pues según ellas debemos plantearnos la siguiente pregunta «¿Cómo hacía Clark Kent, para salvar el mundo mientras tenía deadlines en el Daily Planet?») pero con mucha dedicación y esfuerzo, ha ido encontrando su propio camino.
«Susana y Elvira» nació en el año 2008, cuando Marcela y María Fernanda se reunían frecuentemente en un Pub para conversar con otras amigas. Esa época coincidió con el surgimiento de los blogs como plataformas amigables para la creación de contenido. Fue en ese momento cuando decidieron abrir uno para escribir sobre mujeres corrientes, y no ese estereotipo ideal que frecuentemente pretenden vender los diferentes medios de comunicación.
Una de las claves de su proyecto siempre ha sido la constancia. Un tiempo después de sus primeras entradas varias personas, que no pertenecían a su círculo de amigos, comenzaron a leerlas y a comentar sus escritos. Luego de no desfallecer y dejar el proyecto en el olvido, como suele ocurrirle a muchas personas que inician un blog, de repente recibieron la llamada de un agente editorial que quería reunirse con ellas para hablar, en ese entonces, sobre la posible publicación de un libro que hoy es una realidad. Sobre esto, entre risas, ellas dijeron «Fuimos con el optimismo que permite la esperanza», para que las sorprendieran con frases como «Ustedes son las depositarias de la lucidez femenina».
Nos contaron que apenas termino esa reunión la consigna de ambas fue permanecer cool hasta que estuvieran completamente seguras que ninguna persona que asistió a la reunión las estuviera observando; fue en ese momento que ejecutaron su baile de la victoria, del cual también nos hicieron una pequeña demostración.
Probablemente nada de lo anterior habría ocurrido si María Fernanda y Marcela no hubieran sido fieles al concepto que tienen sobre el riesgo: «Nos encanta echarnos al agua, a piscinas que no sabemos si la tienen o no».
«Susana y Elvira» es uno de los primeros proyectos transmedia en Colombia. Una oportunidad que las creadoras supieron aprovechar en el momento adecuado. Una que, como muchas otras para que tenga éxito, necesita mezclarse con una serie de factores propios y externos: Suerte, riesgo, trabajo duro, timing yconstancia, los cuales suelen untarse de una serendipia que lubrica todo ese engranaje de aspectos indispensables.
A la larga el «no planear» del que hablan María Fernanda y Marcela, el cual les ha ayudado a darle forma a su proyecto, nos lo explicaron en una de las frases de cierre de su charla: «Creemos en lo que hacemos. Aunque no sabemos para donde vamos estamos dispuestas a seguir trabajando».
Juan José Millás, escritor español, dice: «Las cosas pasan por algo. Algo que uno hizo o dejó de hacer». Muchos dirán que el universo premió a María Fernanda y Marcela con una oportunidad única y qué no cualquiera tiene. Es cierto que el proyecto de Susana y Elvira ha tenido gran ayuda del destino, si es que este existe; pero más allá de eso, creo que lo que realmente marca su diferencia es un par de preguntas que ayudan a poner en marcha su maquinaria de éxito:
«¿SI NO SOY YO QUIÉN? ¿SI NO ES AHORA CUÁNDO?»

Agradecemos a todos los que hicieron posible esta charla. A La Bolera Saloon por acogernos por tercera vez en sus agradables instalaciones. A Krost Bakery y Endulza Tu Paseo por habernos brindado un delicioso desayuno, al gran equipo de organizadores y voluntarios que no dejan escapar ningún detalle de organización, y a toda la comunidad de CreativeMornings/Bogotá por participar de manera tan activa en nuestros eventos. Esperamos que nuestra comunidad siga creciendo y cerrar el año con otra gran mañana creativa.
Juan Manuel Rodríguez B.
Jma.rodríguez@gmail.com
Fotos por Diego Zamora.