
Educación para cambiar el mundo
Lo primero que se me viene a la mente cuando escucho la palabra Educación, es el estribillo «We don’t need no education» de Pink Floyd. Frase que, contrario a lo que solemos pensar, con la doble negación indica que si la necesitamos.
En esta ocasión abuse de la puntualidad, y llegué al lugar seleccionado para la charla, el restaurante Piola, media hora antes. Me quedé un instante en la entrada, caminé un poco y de forma casual. Si fumara, seguramente habría encendido un cigarrillo, para quemar esa ligeras ansias de deambular y no hacer nada. Me aburrí e ingresé al lugar. Creí que alguien me iba a detener para decirme «Todavía no hemos habilitado el ingreso», así que evité contacto visual y llegué hasta el fondo, lugar donde se iba a llevar a cabo la charla.
Saludé a María Linares, la organizadora del capítulo de CreativeMornings/Bogotá, quien en un momento me miró con cara de pena, dándome a entender «Lo siento, ahorita no tengo tiempo para charlar». Respondí a su lenguaje corporal con una sonrisa y la liberé de mi conversación.
Me senté en la mesa que había a mi izquierda, saqué mi libreta y comencé a anotar varias ideas que aparecían en mi cabeza como caballos desbocados. Escuché el sonido de cubiertos estrellándose, un fiel preámbulo de un día de trabajo ajetreado en el restaurante. También escuché como un líquido se estrellaba contra el suelo. Subí la mirada y vi como una mujer, que llevaba un trapero en una de sus manos, lo esparcía, de una botella plástica, aleatoriamente.
Me resulta imposible no fijarme en el hombre que está sentado enfrente mío, pues lleva una chaqueta amarilla y una escarapela de Creative Mornings. Después de unos segundos caigo en cuenta que era Eduardo Gutiérrez, el speaker de la charla, quien se veía tranquilo y parecía estar repasando mentalmente su presentación.
En medio de mi contemplación una mujer del equipo organizador me saluda “¡Hola! ¿Cómo estás?”, saludar siempre será de buena educación. Su saludo me toma por sorpresa, y por un breve instante me quedo sin habla, hasta que reacciono y le respondo “Hola Mucho gusto, Juan Manuel”. Detrás de mí, en una reunión improvisada, escucho instrucciones de último minuto, antes de que habiliten el ingreso de los asistentes, que María le da a su equipo de trabajo.
Me siento en primera fila y a mí lado se ubica Paula Rincón, propietaria de la empresa Think and Talk, con quien sostengo una agradable conversación hasta el inicio de la charla, que se retrasa unos minutos porque varios asistentes llamaron para decir que se encontraban atrapados en un trancón.
Ya cuando todos parecen haber llegado, Eduardo da inicio a su charla sobre educación, e inmediatamente sus frases comienzan a resonar en todos los asistentes: «El por qué hago las cosas es más importante que para qué las hago», es una de las primeras ideas que nos comparte y que resume la razón de ser de su trabajo.

Nos cuenta también que su andar por la vida se basa sobre tres pilares: Familia, espiritualidad y trabajo, y repleto de convicción dice: «La clave no es solo transformarse ustedes, sino transformar a otros»
Eduardo abandonó su vida corporativa para dedicarse de lleno a Lumni Inc. Una empresa «pionera a nivel mundial en el desarrollo de sistemas de inversión que financian la educación de personas, con base en el potencial de su desarrollo futuro».
Como toda iniciativa innovadora, Lumni nace a partir del cuestionamiento de un estado actual, en este caso los sistemas de financiamiento para la educación superior en Colombia. Miguel Palacios, uno de sus fundadores, notó que estos eran insuficientes y tras estudiar el concepto de «Capital Humano» del Economista Milton Friedman, diseñó un modelo de financiamiento.
Muchas veces consideramos que nuestras ideas son maravillosas, pero para que estas no solo queden enmarcadas bajo el concepto de creatividad, es necesaria su ejecución e implementación. Miguel une fuerzas con Felipe Vergara quien le ayuda a poner en marcha su idea. «Una idea es solo buena idea cuando se ejecuta» nos comenta.
Después de contarnos de manera abreviada la historia de Lumni, Gutiérrez hizo énfasis en lo
importante que es creer en los sueños para cambiar el mundo, y nos planteó las siguientes preguntas: «¿Por qué no nos movilizamos?, ¿Qué nos detiene? Si es evidente que podemos cambiar el mundo, ¿Qué es lo que nos bloquea?».
También dejó claro, que a veces podemos encontrar respuestas vinculándonos a proyectos de innovación liderados por otras personas, y recalcó que innovar es un trabajo en conjunto.
Actualmente, solo en Colombia, el modelo de inversión en capital humano atiende a más de 6000 estudiantes en 30 departamentos, de los cuales el 88% es, de cada familia, la primera generación que estudia, lo que evidencia por qué es tan importante apostarle a un cambio del mundo.
Ya para finalizar Eduardo nos recordó que debemos enfocarnos en un procedimiento que consta de tres pasos infalibles: Soñar, Ejecutar y transformar y que «Todo lo que se haga alrededor de la educación es motor de cambio».
«¿Y ustedes como están cambiando el mundo?».
«Like my dad used to say, the crucial thing about an
Education is the opportunity that it brings, the
Doors it opens, because otherwise knowledge, in and
Of itself, is a blind alley».
- Starter for ten, David Nicholls -
Nuevamente le damos las gracias a toda la comunidad a de Creative Mornings/Bogotá sin la cual no se habrían podido llevar a cabo ninguna de las charlas de este año, a LCI Bogotá por el constante apoyo, a SocialColectivo por todo su soporte logístico y su red de amables colaboradores, y al restaurante de comida Italiana Piola, que nos brindó un delicioso desayuno.

Esperamos que le hayan sacado el mayor provecho a cada una de las mañanas creativas que organizamos este año y que continúen participando activamente y con el mismo entusiasmo en el que viene. Feliz Navidad y un próspero y creativo 2015.
¡Muchas gracias!
Juan Manuel Rodríguez B.
Jma.rodríguez@gmail.com
Fotos por Jackie Frisz.



