
APOSTÁNDOLE A LA FEALDAD
Es viernes. Pude dormir un poco más de cinco horas. Logro, por alguna extraña razón, despertarme sin problema, me baño y luego me enfrento a ese momento diario, en el cuál abro mí closet para ver que me voy a poner. Justo en ese instante me acuerdo de «Ugly», el tema global de Creative Mornings.
Hace bastante que la ropa pasó de ser sólo una prenda para protegerse de los malos climas y ahora está casi totalmente ligada con el hecho de verse bonito o feo. ¿Qué es ser feo? ¿Qué pasa si uno es considerado de esa manera? ¿Por qué toca ser bonito(s)? La fealdad, al igual que su complemento la belleza, y otros conceptos cómo la felicidad, éxito, fracaso, etc. sólo son amables en cuanto a su subjetividad.
Me visto, me miro al espejo y me pregunto «¿Estaré Feo?», le resto importancia a la pregunta y salgo a la calle. El otro día pensé cuanto tiempo de nuestras vidas perdemos, mientras decidimos que ropa vámos a utilizar cada día. Después de preguntarle a un par de personas, decidí que el tiempo promedio para una mujer es de 3 minutos y para el hombre de 1. Si llegamos a tener 80 años, todo un evento afortunado en la ruleta de la vida, el hombre gastaría 19 días enteros y la mujer 57, decidiendo que ropa utilizar. Qué absurdo, ¿no?
Llego minutos antes de las 8 al auditorio del Gimnasio Moderno, e ingreso al lugar donde tienen arregladas las mesas de registro. Como siempre, se siente el nerviosismo de los organizadores que corren de un lado a otro ultimando detalles. Para este evento se esperan más de 300 personas. Escucho que alguien dice «Va a haber una fila para los inscritos, y otra para los que quedaron en lista de espera»

Deciden comenzar con el registro de los asistentes, y comienzan a repartir los «icebreaker tags» a las 13 personas que en ese momento conforman la fila. Me dan el mío y leo la frase que debemos completar «Yo soy FEO cuando…». Ya la había pensado, así que escribo «Yo soy FEO cuando Juzgo», pues juzgar fulmina cualquier conato de proceso creativo. Una amiga escribió que es fea cuando maneja en Bogotá, y otra, cuando pierde la paciencia.

Pego el tag en mi pecho, y uno de los organizadores dice en voz alta «Nadie entra al auditorio sin el icebreaker tag en un lugar visible». De repente siento una corriente de aire helado, y sonrío por mi decisión, antes de salir de mi casa e independiente de que se me vea bien o mal, de ponerme chaqueta. Justo antes de ingresar al auditorio, veo llegar a uno de los encargados del video y fotografía con un amplificador. Nunca había visto tanto movimiento, previo al inicio de una charla del capítulo de CreativeMornings/Bogotá.
Soy uno de los primeros en entra al auditorio, y me ubico en primera fila. Después de un par de minutos, mientras se espera el ingreso de todos los asistentes, y el ya conocido preludio y explicación de lo que es Creative Mornings a cargo de María Linares, la organizadora, Margarita Rosa de Francisco hace su aparición en el escenario, y todos la recibimos con un fuerte aplauso.


Sin importar si se ha seguido su carrera y trayectoria de 30 años como actriz, compositora, escritora, entre otras cosas, cualquier colombiano sabe quién es ella. Margarita es una mujer imponente y con una presencia impecable, «¿Qué tendrá de ugly?» me pregunto.
Margarita empieza su charla, al mismo tiempo que a conectar sus ideas y a encaminar su presentación hacía el tema seleccionado; se nota que, como cualquier persona altamente creativa, sus pensamientos van a mil y lucha, en parte, por ordenarlos y entregarlos al mundo de manera coherente.

Margarita nos cuenta cómo cuando interpretó el papel de Raquel en la película Paraíso Travel, le ofrecieron dos personajes: el de una «madre abnegada y trabajadora», y el otro, opuesto al primero, «una suegra dañada y en decadencia». Sobre este último dijo «Me impactó el perfil y la personalidad. Me encantó transformarme en eso, y escapar de la mujer bella tan practicada por las actrices colombianas. La libertad que sentí fue increíble, porque era alguien lejano a lo moralmente aceptado. Yo me sentía en mi salsa, tenía licencia para ser fea y decir y hacer cosas».

Desde su papel en esa película, pasaron 8 años para llegar a interpretar a La Ranga (Ruth Esneda Barrios Caviedes), el personaje con el que ha dado de hablar últimamente. Desde la tradicional dicotomía de Feo/Bonito, la definición de Ranga: «Animal o cosa que está en un estado lamentable», aplica perfectamente para lo primero.
Margarita nos contó también aspectos de su proceso creativo, y como el personaje ha ido evolucionando y adaptándose al medio, a medida que pasa el tiempo. Con respecto a esto anotó: «La Ranga nace de mi propio deseo de expresarme de forma no convencional. Ella nació en Aguadas Caldas, pero con el paso del tiempo se vallunizó, tocó cambiarle el origen, y se le montó un hermoso entorno». Eritson, Dubis, Mister Solo, Tongolele y el entrevistador, son los otros personajes insólitos que la acompañan. «La realidad más que la ficción, está llena de temas insólitos» nos dijo.
En un principio se grababa sola en su iphone, para mostrar después, a posibles colaboradores, pequeñas escenas que transformó en «Cuenticos independientes».
Al no poder llevar, por el momento, La Ranga a la televisión, y con un personaje que deseaba intensamente salir a la luz pública, Margarita y su equipo de producción tuvieron que buscarle una casa. Fue así como se valieron de las redes sociales y el canal de videos en internet Youtube, y crearon CASAROSATV para poder mostrarla al mundo entero.

Para finalizar, no dejar nada por fuera, y conectar directamente el tema del mes con su charla, la artista dijo: «Lo Feo (ugly) es un concepto subjetivo que depende de muchas cosas: cambios sociales, generacionales, etc. La Ranga tiene mucho por decir acerca de cómo se percibe lo feo, pues tiene muchas capas. No razona bien, tiene una actitud errática, y no distingue entre lo buenoy lo malo.»
«Lo Feo es un recurso para rescatar hermosura profunda».
Todos, creo yo, de una u otra forma, le apostamos a la fealdad y llevamos pedacitos de «Ranga» en diferentes aspectos de nuestras vidas, que escondemos por ese culto constante que le profesamos a la belleza, dejando así escapar nuestra identidad.
El equipo de CreativeMornings/Bogotá le quiere agradecer al Colegio Gimnasio Moderno, por habernos abierto por segunda vez las puertas de sus instalaciones, a los voluntarios, a LCI por el constante apoyo, a Brot por el delicioso desayuno que brindó, y a todos los asistentes al evento y comunidad de CreativeMornings/Bogotá, pues su asistencia y compromiso hacen posible la realización de cada una de las charlas.




Juan Manuel Rodríguez Bocanegra
jma.rodriguez@gmail.com
Fotos por Jackie Frysz y Beto Durán de Tool Kit. Encuentra la selección completa de imágenes en http://bit.ly/CMBogUglyPics