


Escrito por Juan Manuel Rodríguez Bocanegra Jma.rodriguez@gmail.com
Fotos por Jonathan Edery de IKU Visual.
CINE: UNA HERRAMIENTA PARA EL CAMBIO
El cambio, esa constante de la vida, es una de las cosas que más nos enreda la cabeza. «Las personas miran hacia el futuro y esperan que las fuerzas del presente se desarrollen de manera coherente y predecible, pero cualquier examen del pasado revela que las rutas indirectas del cambio son increíblemente extrañas» cuenta Rebecca Solnit en su libro «La Lejanía Cercana». Una de las razones por las que nos da tan duro el cambio, es porque elimina de tajo toda sensación de seguridad.
Fue interesante preguntarles a los asistentes a la charla con que relacionan el cambio: desafío, nuevo, transformación, renovación, cíclico, esperanza, novedad, innovación, alquimia, evolución, metamorfosis, entre otros términos. Una de las últimas personas en responderme, un hombre con rastas, dijo »con la mirada».
Si nos fijamos en cada una de las asociaciones, ninguna presenta una connotación negativa, entonces, de entrada, se puede afirmar que a pesar del miedo que le tenemos, percibimos el cambio como algo positivo.
¿Quién mejor que Theresa Hoppe para hablar sobre Cambio?

Theresa nació en Colonia, Alemania, y un deseo constante de cambio y de mejorar como profesional y persona la han ubicado en diferentes rincones del planeta, Colombia el último. Estudió antropología, sicología y música. Es la directora de la Fundación Kulturvisión, encargada de realizar proyectos culturales con impacto social y también dirige el Festival de Cine Europeo Eurocine.
Hoy en día no puede vivir sin sus hijos, sin la alegría, que va de la mano con tomarse la vida ligeramente y sin el pan. Para ella el cambio es un motor de vida y lo define como «el fluir en el río de la vida».
Desde pequeña sus padres incentivaron la independencia en su vida y al terminar el colegio, se fue a Italia. Al volver a su país tenía que tomar la gran decisión de qué estudiar, y fascinada por los países árabes, decidió estudiar Ciencias Islámicas.
El fracaso al intentar aprender árabe y turco no la detuvo y luego se decidió por la Antropología Social. Muchas personas en ese entonces la miraban como “¡ay! pobre la niña, no sabe qué hacer”. En esa época también realizó estudios en etnología, historia del arte y sicología.
La primera vez que aterrizó en piso latinoamericano, fue cuando tuvo la oportunidad de trabajar en un proyecto, con varios estudiantes alemanes, en México. En ese país experimentó una crisis con respecto a qué iba a hacer con su vida. «Esas crisis creativas son muy buenas» nos dijo, ¿por qué? porque indiscutiblemente vienen acompañadas de cambio. Decidió comenzar a estudiar música porque desde los 4 años toca el violín. Su marido, colombiano, quería devolverse al país, y así fue que llegó a Colombia.
Trabajó en el Goethe Institute como encargada de la programación cultural y fue en ese puesto donde conoció el festival de cine. Luego de 10 años de trabajo en esa institución, nuevamente el deseo de cambio la llevó a crear su propia fundación.
Al oírla hablar, es fácil notar toda la emoción que le produce el festival, del cual afirma que no es cine arte y que cuenta con una cartelera que contempla temas universales para distintos tipos de público.

Uno de los aspectos más interesantes de Eurocine es que a medida que se ha ido consolidando, no solo en la capital sino también otras ciudades, ha ampliado sus espacios. Uno de ellos es Eurocine comunitario, que tiene como fin la proyección de películas para sectores desfavorecidos de la población. Es así como el festival ha podido llegar a niños de colegio o grupos de personas de la tercera edad que no saben leer.
«El cambio que se genera con esto es algo que realmente voy a defender. No es un festival para la industria sino para la gente. Ojalá que uno fluya con el cambio. Yo me equivoco, sufro, lloro, pero uno tiene que estar abierto si uno hace las cosas con amor» nos dijo.
Resulta difícil imaginar la cantidad de historias, conocimiento y buena energía que Theresa tiene para ofrecer. Para cerrar su charla nos leyó Escalones, un poema de Herman Hesse que día a día la acompaña:
“Sólo quien está pronto a partir y peregrinar podrá eludir la parálisis que causa la costumbre.” - Escalones, Herman Hesse-
La comunidad de CreativeMornings/Bogotá le quiere expresar su agradecimiento a patrocinadores y aliados. Muchas gracias a Café Negro y Brot por brindarnos las bebidas calientes y un delicioso desayuno, a Time Machine Pictures por la producción audiovisual del evento y a Paleta Digital por todo el material impreso; estamos felices de que hagan parte de la gran familia CreativeMornings.



También le queremos dar las gracias a Casa 9-69, lugar que por segunda vez nos abre las puertas de sus instalaciones y que es una apuesta creativa de entretenimiento en la capital, por último, pero no en último lugar le damos las gracias a todos los integrantes de la comunidad CreativeMornings/Bogotá que mes a mes, con su asistencia, hacen que los eventos sean posibles.

Los esperamos el 22 de abril en Armando Records, para hablar sobre Riesgo, tema seleccionado por el capítulo de Münich.
Reacciones de la comunidad CreativeMornings/Bogotá

Ángela Serrano:
Diseñadora industrial enamorada de sus 2 gatos la cocina y la fotografía.
Theresa Hoppe: De la charla de Theresa Hoppe el mensaje que me queda es que debemos ser más conscientes de los miedos que nos generan los cambios, y estar más dispuesto a lanzarnos hacia ellos.
Cambio: Considero que el cambio es un estado en el cual se generan procesos nuevos, sobre todo creativos, los cuales nos llevan a nuevos lugares.

Daniel Castillo:
Diseñador gráfico que siempre anda curioso y construyendo. Es el cerebro detrás de “De Madera” un estudio de diseño que se especializa en hacer realidad las buenas ideas.
Theresa Hoppe: La charla me dejo claro que los eventos culturales son un motor para el cambio.
Cambio: Asocio el cambio con dos palabras: Posibilidad y oportunidad.