



SABORES PIONEROS
Madrugar tiene que ver mucho con pionero, con nuevo y frescura; con ganas de explorar nuevos rumbos. Son un poco más de las 7 a.m. y las calles cercanas a la entrada de Kimi Izakaya, restaurante japonés que por primera vez acoge a la comunidad CreativeMornings/Bogotá, se comienzan a llenar de personas que caminan de afán. Luego de comprar un tinto en un carro-tienda, me siento en una banca de parque a echar globos sobre pionner (pionero), el tema del mes.
Después de un par de minutos otras personas, con periódicos y bebidas calientes en sus manos, ocupan las otras sillas. Un cielo de color azul nítido y sin nubes, junto con unos rayos de sol que contrarrestan el frio, refuerzan lo pionera que resulta la mañana. El celular vibra y acaba con mi tren de pensamiento. Decido que Daniel Castaño, speaker para esta edición, es quién nos debe aclarar el término.
Algunos integrantes del equipo organizador llegan y entro con ellos al restaurante. Mientras se preparan detalles técnicos y logísticos de la charla, aprovecho para hablar con Castaño, quien se encuentra evaluando desde qué lugar va a hablar, si encima o detrás de la barra.
Luego de que el equipo de Ícaro Films le pone un micrófono, me acerco para intercambiar unas palabras. “Hola Daniel, como está?” Me devuelve el saludo con una amplia sonrisa, “¿Para usted qué significa pionero, o ser pionero?”, le pregunto.

“Es aquel que realiza los primeros descubrimientos o trabajos en una actividad determinada”, dice y luego le da un sorbo a un Ice Late con mucho hielo, bebida sin la cual no puede vivir. Para él, la comida no tiene sentido sin la sal, “Sin ella nada sabe a nada” me cuenta. Trato de averiguar si tiene algún plato favorito, pero me dice que es muy difícil decidirse por uno en concreto. Le encanta Bogotá, y compartir tiempo con su esposa.
El lugar se llena pronto y Castaño da inicio a su charla diciendo: “Quiero disculparme porque no suelo hacer estoy y estoy nervioso”.
Comienza dejando claro que no se siente pionero, pero que nos va a narrar una serie de experiencias que quizás están relacionados con ese concepto.
Castaño estudió 4 años de ingeniería mecánica, y en el último no aguantó más y le confesó a su padre su deseo de ser cocinero. Luego de eso se fue a Nueva York a realizar un curso de cocina de un año, pues quería sacarse la espinita. Su estadía en la gran manzana se extendió a 12 años.

Allá conoció muchas personas, entre ellas a Mario Batali, reconocido Chef de cocina italiana con el que trabajo durante 8 años. Castaño comenzó desde cero, y de cortar verduras en un sótano paso a hacer ensaladas, luego pastas, hasta ocupar el puesto de Sous Chef.
Luego
de eso comenzó a realizar comidas en una casa con un amigo. De ahí surgió el proyecto a razor, a shiny knife (una navaja, un
cuchillo brillante) para el que crean una página web donde las personas se
inscriben para asistir a experiencias culinarias de alto impacto.
Un día les entra una llamada de los NY undergorunds clubs, lo que permite que su iniciativa pase de ser algo clandestino a una compañía de performance, especializada en hacer cenas temáticas: Todo de color negro, todo de color blanco, incluida la comida, etc.
Uno
de los eventos más significativos, fue una cena en el tren subway de Nueva York, que consistió en 7 pasos, cada estación era uno
de ellos, con un anfitrión que preguntaba a los comensales: “¿Es esta la
primera vez que come en el segundo vagón del tren L?”, quienes habían sido
atraídos bajo la promesa de una experiencia gastronómica clandestina.
Luego
de ese episodio llegó algo de fama con la aparición de los organizadores en el New York Times; “pero la fama no paga
las deudas” asegura Castaño.
Con
su vida completamente direccionada hacia la cocina, un día Castaño recibe la
llamada de un amigo, quien le propone crear el restaurante italiano Emilia
Romagna. Nos cuenta que era obvio que no
iban a ser los pioneros en ese tipo de comida en Bogotá, pero que quisieron hacer algo
que nadie había hecho hasta el momento: Hacer todo en casa y enfocarse más en
los productos que en la comida.

Bajo el foco de esa visión pionera, Castaño y su equipo cuentan, hoy en día, con más de 7 marcas, y para cada una de ellas, él y sus socios se han preocupado en hacer algo que nadie más esté haciendo y que haga falta.
La
comunidad CreativeMornings/Bogotá le quiere dar las gracias a Daniel Castaño por
ser nuestro speaker, abrirnos las puertas de Kimi Izakaya, y brindarnos un
delicioso desayuno tradicional japonés; a Ícaro films y Paleta Digital, dos
grandes aliados de nuestro capítulo, por la impresión de todo el material para
el evento y la producción audiovisual; a Hugo Bohórquez por el registro
fotográfico y como siempre a toda nuestra comunidad: integrantes, participantes,
colaboradores y empresas que permiten la
realización de cada evento.


Los
esperamos el próximo 10 de Noviembre
para hablar sobre “Muerte”, esperen pronto más información sobre el evento en nuestras redes
sociales.
Escrito por Juan Manuel Rodríguez Bocanegra: jma.rodriguez@gmail.com