
El tema de noviembre es Ritmo
¿Qué ritmos guían tus pasos? Un ritmo celestial palpita a nuestro alrededor. La Tierra da vueltas. El sol sale y se pone. La luna influye sobre las mareas, que suben y bajan dos veces al día. Las estaciones se suceden año a año. Son patrones naturales e inmutables que vienen y van. Pero también vivimos rodeados de los ritmos artificiales del parpadeo de las luces fluorescentes, el tintineo de las notificaciones y el ronroneo de los vehículos en los semáforos. Los ritmos pueden darte vida o consumirte.
Es el pulso de la creatividad. El ritmo aporta la estructura que anhelamos, un marco para que florezcan las ideas. Cuando reconocemos los patrones y los desglosamos, podemos hallar nuestra auténtica voz.
El ritmo actúa como catalizador de la fuerza del movimiento de una bailarina. El compás de los versos de un poeta. La cadencia de la voz de un actor. El momento oportuno del remate de un comediante. Los trazos de un pintor. La métrica de las notas de un músico. Toda esa creatividad que sigue creciendo y fluyendo. Tac-tac-tac-tac. Conéctate con tu ritmo interno y síguelo a donde te lleve.
Entonces, ¿cómo mantienes un ritmo propio? Escucha tu respiración. Escucha tu corazón.
Ritmo fue la elección a cargo de nuestro capítulo de Basilea e ilustrado por Patricia Stalder.